Días como estos merecen la pena. Días en los que sonreír sea un motivo tonto, en los que nada te preocupe, todo sea relajado y bonito, días que tengan una pincelada de color rosa.
Trabaja como si no necesitaras dinero.
Ama como si nunca te hubieran herido.
Baila como si nadie te estuviera mirando.
